lunes, 9 de abril de 2012

El acoso laboral y sus tópicos.

Tras las numerosas dudas que surge sobre el acoso laboral  basándonos en estudios hechos por la Presidenta del Servicio Europeo de Información sobre el Mobbing y dada la  dificultad para el reconocimiento de una situación de violencia psicológica en el interior de una organización tanto por parte de los responsables como por parte de cualquier trabajador. Podríamos decir que hay  ciertos tópicos en la sociedad que impiden una efectiva defensa del trabajador acosado dentro del mundo laboral. Los Tópicos encierran una idea que no corresponde con la realidad, por eso son falsos y rebatibles. Por lo que creer en los tópicos es favorecer a quienes hostigan.
El análisis de los tópicos favorece la instauración de situaciones de acoso y están ligados al concepto del poder jerárquico. Analicemos los tópicos y veamos la verdad:

Primer TÓPICO:

 En el caso de la víctima, se dice que ella lo provocó.

Este tópico es el que sustenta las afirmaciones que hacen a la persona afectada de acoso laboral la responsable del hostigamiento. Se manifiesta con expresiones que ponen el acento en las características personales, ya sean reales o ficticias, del agredido; así se llega a decir que la víctima “se lo merece” por diversos motivos siendo el principal que es “perjudicial” para la empresa.

LA VERDAD: El argumento de hacer responsable a la víctima de una agresión se denomina error de atribución, y no es otra cosa que la manifestación de un mecanismo defensivo inconsciente que todos los humanos tenemos para sentirnos a salvo de ser también agredidos; pues si nos engañamos pensando que la víctima “algo habrá hecho” nos sentimos reconfortados dado que nosotros somos inocentes no nos van a hostigar. A las personas nos provoca pánico la existencia de la violencia gratuita sin motivo, tal y como ocurre con el acoso moral. El hostigamiento no es provocado por la víctima ya que ninguna persona quiere ser violentada.

Segundo TÓPICO:

No es un problema grave.

Esta negación es la que evita ver la gravedad de las repercusiones sobre la salud de la víctima y también encubre las graves repercusiones que el acoso ejerce sobre el desarrollo de la eficacia del departamento.

LA VERDAD: Se ha llegado a decir que la víctima exagera o es hipersensible. Sin embargo, se ha estudiado y se sabe que el hostigamiento es un grave problema, que afecta a las víctimas física, emocional y socialmente, y que además afecta a toda la organización que consiente los atropellos a través de la disminución del rendimiento laboral de la totalidad de la empresa, con afectación sobre los trabajadores. Se trata de un riesgo psicosocial ampliamente estudiado.

Tercer TÓPICO:

Las personas que hostigan son enfermos mentales.

El argumento de la enfermedad mental del acosador es aducido como eximente de responsabilidad, cuando es de todos sabido que son muy pocas las enfermedades mentales que en nuestro código penal quedan eximidas de la responsabilidad por los actos realizados y son aquéllas que cursan con desconocimiento entre el bien y el mal.

LA VERDAD: En todos los estudios que se han realizado acerca de esta forma de violencia, se ha detectado que los hostigadores que la practican NO siempre presentan patología psicológica. Lo que sí se ha probado es que las personas que hostigan, tienden a ver a la víctima como objetos para satisfacción personal y están dispuestos a realizar cualquier acto violento para lograr su propósito. Además, tienden a mantener relaciones abusivas de poder con las demás personas: ellos saben y mandan y los otros no saben y son mandados. Por tanto, podemos afirmar que son responsables de sus actos, saben que no hacen bien, y ello es evidente dado que esconden sus acciones y porque las justifican cuando son descubiertos.

Cuarto TÓPICO:

El hostigamiento sólo afecta a algunas personas.

Esta idea pretende justificar el trato vejatorio hacia el trabajador que no se somete a la dirección, algo así como si se tratara de un castigo y al mismo tiempo quiere transmitir que no vamos a ser atacados si somos obedientes.

LA VERDAD: Generalmente se dice que sólo afecta a las personas brillantes, con carisma y empatía, y con determinados puestos de trabajo. Sin embargo, la experiencia y los estudios realizados han demostrado que cualquier persona puede ser víctima de hostigamiento independientemente de su edad, de su apariencia física, del puesto que ocupa, del nivel de educación.
No existe un "perfil" de la persona que es hostigada, porque precisamente no es ella la que genera el hostigamiento, sino la persona hostigadora y su forma de relacionarse con la víctima seleccionada. Lo que si existe es un perfil del acosador.

Quinto TÓPICO:

 El hostigamiento complace a las víctimas.

Este tópico descansa en el argumento que justifica las conductas de hostigamiento como "simples formas normales de relacionarse entre las personas". Generalmente las personas que sostienen este tópico son aquellas que no toleran los sentimientos de desagrado ni la negativa de la víctima, y justifican su falta de empatía hacia la persona acosada, alegando que se hace la víctima.

LA VERDAD: La totalidad de las víctimas han reportado tener sentimientos de desagrado, se han sentido incómodas, violentadas; NUNCA complacidas. El hostigamiento se da en contra de la voluntad de la víctima; es una forma más de violencia que no es bienvenida por ésta.
Ninguna persona se quiere sentir humillada, deprimida ni violentada. Las víctimas no son cómplices del hostigamiento, son eso: VÍCTIMAS. Como viene demostrado en toda la literatura sobre el tema, en el hostigamiento intervienen otras variables para explicarlo, como son: el poder, la envidia y la violencia.

Sexto TÓPICO:

El hostigador no puede, por naturaleza, controlar su agresividad.

Las justificaciones de este tópico vienen determinadas por expresiones tales como
“él/ella es así” refiriéndose a la persona violenta. Se dice que los hostigadores no pueden controlar sus impulsos violentos y por lo tanto son las víctimas las que tienen que poner los límites; de ahí que se diga que "el hostigador llega hasta donde la víctima lo deje".

LA VERDAD: Es de todos conocidos que el hostigador no es agresivo con todo el mundo, sabe muy bien cuando y con quien manifestar sus violencia. Este tópico se da en todos aquellos actos que involucren la agresividad de los seres humanos. Pero si esto fuera así, TODAS las personas serían hostigadores, porque por naturaleza todos serían iguales. Y la realidad nos indica que muchas personas pueden mantener relaciones interpersonales respetuosas y cálidas, es decir, han aprendido a generar relaciones humanas de crecimiento y desarrollo interpersonal.
El hostigamiento NO es natural, sino que es aprendido. El manejo de la agresividad de todos los seres humanos es aprendido y por lo tanto susceptible de ser cambiado.

Séptimo TÓPICO:

 Si quisieran, las víctimas pueden detener el hostigamiento.

Este tópico sirve para justificar la negación de la prestación de auxilio por parte de aquéllos que de una u otra manera podrían detener el acoso en el trabajo.

LA VERDAD: Los estudios y la experiencia demuestran que las víctimas de hostigamiento tratan por muchos medios y de diversas formas de detener el hostigamiento. Sin lograrlo, dadas las características de esta forma de agresión, la víctima no tiene control sobre la conducta del hostigador. Ella rechaza la conducta pero se ve limitada para detenerla, porque casi siempre ella está en una posición de desventaja de poder respecto al hostigador. Además la víctima, después de haber intentado de diversas maneras atajar la violencia y comprobar que nada da resultado acaba entrando en el mecanismo de indefensión aprendida, entonces ya no se defiende porque ha comprobado que no sirve de nada.

Octavo TÓPICO:

La mayoría de las víctimas denuncian falsamente.

Centrar y poner el acento en el tema de los falsos mobbing en lugar de ponerlo sobre las verdaderas víctimas es una manera sutil de provocar que la opinión del entorno ayude a la estigmatización del más indefenso, que en el caso del acoso moral en el trabajo es siempre la persona acosada.

LA VERDAD: Frecuentemente a las víctimas que denuncian no se las cree y también se dice que se prestan a un complot que beneficia a otros intereses. Esta creencia equivocada la utilizan los propios hostigadores para descalificar a la víctima que denuncia y con ello pretende desacreditar su versión mediante la creación de un ambiente de duda dentro del proceso. Entendiendo que todo mobbing es asimilable a acoso grupal, es fácilmente rebatible este argumento al comprobar la inexistencia de un grupo que apoye a la víctima, aspecto que si aparece alrededor del acosador principal, que está rodeado de una camarilla. La víctima esta sola e indefensa frente a un grupo que la acosa.

Tras la lectura que venimos haciendo podemos decir que la realidad es difícil de vislumbrar y más cuando las personas que  sufren Acoso Laboral o Mobbing tienen miedo de denunciarlo puesto que los que realizan este menoscabo suelen estar ligados a personas con bastante poder jerárquico, apoyados normalmente por  su camarilla,     usando la teoría del miedo y con la utopía de  sentirse superiores a la ley. Nosotros en este caso queremos que recuerden al  Fabulista griego  Esopo (S. VII aC-S. VII aC) y su famosa frase La unión hace la fuerza”, no podemos consentir en silencio que un grupo de personas maltrate por cualquier tipo de motivo a ningún trabajador. Este tipo de conducta está tipificada en el Código Penal, ¿porqué consentirla? , hay que denunciar públicamente  para que a toda persona que haga este tipo de delito, se le aplique todo el peso de La Ley. Bueno esto es solo una reflexión, espero vuestros comentarios.
Un saludo.